Enviado el Lun, 24/08/2026 - 12:43
La empresa burgalesa Cerveza Mica ha dado un nuevo paso en la transformación de su modelo de negocio al dedicar el 100 % de su producción a la elaboración de cerveza sin alcohol. La compañía, fundada por Juan Cereijo en Fuentenebro y actualmente con fábrica en Aranda de Duero, apuesta así por un segmento en crecimiento y por la especialización como vía para competir desde el medio rural.
La decisión supone un cambio estratégico para una empresa que lleva más de una década desarrollando su proyecto cervecero en la Ribera del Duero y que ha construido su propuesta alrededor de la innovación, la calidad del producto y el vínculo con el territorio. La propia compañía define actualmente su propuesta como una gama de cervezas sin alcohol, sin gluten y bajas en calorías.
Una apuesta empresarial por un mercado en transformación
La evolución de los hábitos de consumo está impulsando el crecimiento de las bebidas sin alcohol y de baja graduación. En este contexto, Mica ha optado por abandonar la producción de cerveza con alcohol y concentrar sus recursos en desarrollar una gama especializada.
Según explicó su fundador y CEO, Juan Cereijo, la decisión responde a una estrategia empresarial orientada a aprovechar el crecimiento de esta categoría y a diferenciarse mediante la calidad del producto.
La compañía burgalesa ya había comenzado a desarrollar referencias específicamente concebidas para el segmento sin alcohol y actualmente comercializa variedades como Mica Tostada y Mica IPA.
Innovación para competir desde el medio rural
El caso de Mica muestra cómo una pequeña empresa puede buscar nuevas oportunidades en un mercado consolidado mediante la especialización y la innovación.
La compañía nació en 2013 en Fuentenebro, en la Ribera del Duero, y posteriormente trasladó su fábrica a Aranda de Duero. Su proyecto mantiene además una relación directa con el territorio, utilizando cebada procedente de la zona de Fuentenebro y apostando por proveedores y recursos locales.
Este vínculo con el entorno forma parte de una estrategia empresarial que combina actividad industrial, innovación y valorización del medio rural. La empresa también ha trabajado en iniciativas relacionadas con la economía circular y el aprovechamiento de subproductos generados durante la elaboración de cerveza.
Una cerveza sin alcohol que busca competir por calidad
Uno de los principales retos de la categoría consiste en conseguir que la ausencia de alcohol no implique renunciar a las características asociadas tradicionalmente a la cerveza.
En el caso de Mica, la estrategia pasa por desarrollar las referencias desde el inicio con el objetivo de mantener aroma, cuerpo y sabor. La compañía sostiene que el producto debe valorarse por sus propias características y no únicamente por ser una alternativa a la cerveza con alcohol.
Esta apuesta ha recibido también reconocimiento en certámenes internacionales. La Mica Tostada Sin Alcohol obtuvo la Medalla de Oro en los European Beer Challenge 2026, según recoge la propia compañía.
Del proyecto rural a una estrategia de crecimiento
La evolución de Mica refleja cómo el emprendimiento y la innovación pueden generar nuevas oportunidades para empresas ubicadas fuera de los grandes núcleos industriales.
La compañía ha pasado de elaborar diferentes estilos de cerveza a concentrar su actividad en una categoría concreta, buscando aprovechar el cambio en las preferencias de los consumidores y construir una posición diferenciada en el mercado.
En 2026, además, Mica ha reforzado su proyecto con el apoyo de nuevos socios estratégicos. Pascual mantiene una posición destacada en el accionariado a través de Pascual Innoventures y Atresmedia se ha incorporado como aliado estratégico, en una nueva etapa para la compañía burgalesa.
La trayectoria de Mica representa así un ejemplo de cómo una empresa nacida en un pequeño municipio de Burgos puede transformar su modelo de negocio, apostar por la innovación y buscar nuevas oportunidades de crecimiento manteniendo su vínculo con el territorio.
